Me acuerdo de esa tarde, vos me dijiste que no podias seguir más, que no daba para más. Y yo me morí, no estabas hablando de nosotros y no era por mi directamente pero sabia que despues de que vos digas NO, el mundo se me venia encima. Me sentia sola y el corazon parecía un trozo de papel que ya no servia y lo tiraban a la basura. Ese día por primera vez me di cuenta de todo lo que tendria que haber dicho y calle (como de costumbre, tarde) de que ese silencio contesto negativamente aunque mi interior moria por decirte YO TAMBIEN y a su vez me di cuenta que eras mas de lo que parecias. Eras grande, enorme en mí, gran parte de mi vida sin querer estaba siendo llevada hacia tí, talvez sin querer, talvez las circunstancias me trasladaron hasta ahí, pero todo parecia conjugarse para que terminemos frente a frente tomandonos de las manos una y otra vez. Ese día me saqué todas las dudas, solo un tinte de arrepentimiento en vos y a mi se me desmoronaba toda la ilusion, habia soñado mucho sin querer, habia soñado todo perfecto porque vos dejes todo, no estaba en mis planes, es más pensé que yo seria la que dijera adiós. Esa tarde entendí porque no puedo sacarte de mi cabeza, conocí todos esos sueños que tengo y los conte uno por uno, esa tarde yo empecé a morir por vos.
domingo, 28 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario